4 estrategias para reducir la inflamación

4 estrategias para reducir la inflamación

Comencemos diferenciando entre inflamación aguda y crónica.

La primera, la inflamación aguda, se trata de un mecanismo de defensa del cuerpo. Por ejemplo, nos damos un golpe y la zona se inflama como parte del proceso de curación/regeneración.

El otro tipo de inflamación, la crónica, suele ser de bajo grado y nos afecta sin darnos cuenta. Es silenciosa (aunque pueda tener síntomas asociados). Y, en muchos casos, es la base de enfermedades importantes.

Por eso, nuestro objetivo es reducir al máximo esta inflamación crónica que todos sufrimos como consecuencia de nuestro estilo de vida: estrés, poco movimiento, mala alimentación…

Y hoy quiero darte 4 estrategias de alimentación para comenzar a reducir esa inflamación crónica de bajo grado:

1. MASTICACIÓN CONSCIENTE

Muchas veces se nos olvida que el proceso de digestión comienza en la boca, con la masticación. Masticar y ensalivar correctamente hará que nuestras digestiones sean mucho mejores.

2. EVITAR PICAR ENTRE HORAS

La digestión es uno de los procesos que más energía requieren. Si picamos a todas horas, nuestro cuerpo trabaja todo el tiempo para procesar esa comida. Mantener una distancia de al menos 4 horas entre ingestas  nos ayuda a favorecer la digestión evitando así que se acelere la respuesta inflamatoria digestiva.

3. EVITA COMER RÁPIDO Y ESTRESADA

Es decir, resérvate al menos media hora para comer, tranquila y relajada. Evita además comer si estás muy estresada, disgustada o enfadada. El sistema digestivo está íntimamente relacionado con el sistema nervioso, por lo que nuestro estado emocional afectará a la calidad de la digestión. Comer lento además nos permite identificar las señales de saciedad para evitar comer en exceso y sobrecargar el sistema digestivo.

4. REMOJA Y GERMINA

Puede ser que los frutos secos te caigan pesados o que las legumbres te hagan hincharte y tener gases. Las estrategias de remojo y germinación nos ayudan a hacer más digestivos semillas, frutos secos, legumbres y cereales. Siempre remoja al menos 8 horas antes de comerlos o cocinarlos. De esta forma los antinutrientes que contienen pasan al agua y además comienza el proceso de posible germinación de la planta.

Hay muchas más estrategias, además de formas de cocción o alimentos antiinflamatorios que podemos incluir en nuestra alimentación diaria para reducir la inflamación.

Para aprender más inscríbete ahora por 15 euros a nuestro próximo taller de Batch Cooking Antiinflamatorio, en el que combinamos la organización de menús semanales con recetas antiinflamatorias para sentirnos mejor. Hazclick aquí para reservar tu plaza o ver más información sobre el taller.


 

 

Deja una respuesta